En pocas palabras
  • La dentición puede dar babeo, irritabilidad, ganas de morder y, como mucho, unas décimas de temperatura.
  • La fiebre alta, la diarrea, los vómitos o los mocos no se deben a los dientes.
  • Si tu bebé tiene esos síntomas, consulta con el pediatra aunque le esté saliendo un diente.

"Tiene fiebre, serán los dientes." Es probablemente uno de los mitos más repetidos de la crianza, y también uno de los más importantes de desmontar. No porque los dientes sean inofensivos, sino porque atribuirles todo puede hacer que pase desapercibido algo que sí necesita atención.

Qué dice la evidencia

Varios estudios han seguido a bebés día a día para ver qué síntomas coinciden realmente con la salida de cada diente. Uno de los más citados, publicado en Pediatrics en el año 2000, encontró que alrededor de la salida del diente aparecían sobre todo:

  • babeo,
  • frotarse o morderse las encías,
  • irritabilidad,
  • menos apetito por los sólidos,
  • y, en algunos casos, una subida leve de temperatura.

Los propios autores concluyeron que la salida de los dientes no se asocia a síntomas graves y que una temperatura por encima de 38,9 °C no debe atribuirse a la dentición.

La Asociación Española de Pediatría va en la misma línea: la dentición no debería causar fiebre ni síntomas importantes, y si tu bebé se nota enfermo o decaído hay que llevarlo al pediatra.

Entonces, ¿por qué se cree que sí?

Porque coincide en el tiempo. Los dientes empiezan a salir hacia los 6 meses, justo cuando el bebé deja de tener parte de las defensas que recibió de su madre, empieza a llevarse a la boca todo lo que encuentra y a menudo empieza la guardería. Es la edad de los primeros virus. Que ambas cosas pasen a la vez no significa que una cause la otra.

Diarrea, mocos, culito irritado

  • Diarrea o vómitos: no son un síntoma de la dentición. Pueden deberse a un virus o a otra causa, y en un bebé pequeño la prioridad es que no se deshidrate.
  • Mocos o tos: son de un catarro, no de un diente.
  • Irritación en la barbilla o el cuello: esta sí puede tener relación indirecta, por el exceso de babas. Sécale la cara con suavidad y cámbiale el babero cuando esté mojado.

Llama o acude al pediatra si tu bebé

  • tiene fiebre, y más aún si es menor de 3 meses;
  • tiene diarrea o vómitos, moja menos pañales o está muy dormido;
  • tiene manchas en la piel, respira con dificultad o llora sin consuelo;
  • o simplemente lo notas "raro" y no te quedas tranquilo.

Lo que sí puedes hacer por los dientes

Para las molestias propias de la dentición bastan cosas sencillas: frío, masaje y consuelo. Lo tienes explicado en cómo aliviar las molestias de la dentición.

Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de tu pediatra. Si tienes dudas sobre la salud de tu bebé, consulta siempre con un profesional sanitario.

Fuentes consultadas