En pocas palabras
  • Las señales típicas son babeo, ganas de morderlo todo, encías hinchadas e irritabilidad.
  • Suelen aparecer unos días antes de que asome el diente y se calman cuando atraviesa la encía.
  • La fiebre alta, la diarrea o un bebé decaído no se deben a los dientes: consulta con el pediatra.

Llega un día en que tu bebé se lleva a la boca todo lo que pilla, moja los baberos uno tras otro y está más quejoso de lo normal. Es fácil pensar enseguida en los dientes, y muchas veces es así. Pero no todo lo que pasa en esos meses tiene que ver con la dentición, y conviene saber distinguirlo.

Las señales más habituales

Cada bebé lo vive a su manera: algunos apenas notan nada y otros pasan unos días más irritables. Estas son las señales que describen con más frecuencia pediatras y padres:

  • Más babeo de lo normal. Es uno de los signos más típicos, aunque no el más fiable (lo explicamos más abajo).
  • Ganas de morderlo todo. Los dedos, los juguetes, tu hombro. Morder hace presión sobre la encía y le alivia.
  • Encías hinchadas o más rojas justo en la zona por donde va a salir el diente. A veces se nota un bultito o un punto blanquecino.
  • Irritabilidad y llanto sin otra causa aparente.
  • Menos ganas de comer, sobre todo alimentos sólidos, y a veces más despertares por la noche.

¿Cuánto duran las molestias?

Las molestias no duran todo el tiempo que tarda en salir la dentadura. Se concentran en unos pocos días alrededor de cada diente: empiezan unos días antes de que asome y suelen calmarse en cuanto atraviesa la encía. Un estudio publicado en 2000 en la revista Pediatrics observó que los síntomas se agrupaban entre unos cuatro días antes y tres días después de la salida de cada diente.

Como los dientes salen uno tras otro durante los primeros dos años y medio, es normal que haya varias temporadas así, con semanas tranquilas entre medias.

Cuidado con el babeo de los 3 o 4 meses

Muchos padres piensan en los dientes en cuanto su bebé empieza a babear mucho hacia los 3 o 4 meses. Pero a esa edad las glándulas salivales empiezan a funcionar a pleno rendimiento y el bebé todavía no sabe tragar toda esa saliva. Babea mucho aunque falten meses para el primer diente. El babeo por sí solo no confirma nada; fíjate también en las encías y en si muerde más de lo habitual.

Lo que no es de los dientes

Existe la creencia muy extendida de que los dientes dan fiebre, diarrea o mocos. La Asociación Española de Pediatría recuerda que la dentición no debería causar fiebre ni síntomas importantes. Como mucho, algunos estudios han visto una ligera subida de temperatura, pero una fiebre de verdad no hay que atribuírsela a los dientes.

El riesgo de pensar "son los dientes" es pasar por alto una infección u otra causa que sí necesita atención. Lo explicamos con más detalle en ¿La dentición da fiebre o diarrea?

Cuándo consultar con el pediatra

  • Si tiene fiebre, sobre todo si supera los 38 °C o dura más de un día.
  • Si tiene diarrea, vómitos, tos, mocos o una erupción en la piel.
  • Si lo notas decaído, muy dormido o llora de forma inconsolable.
  • Si rechaza el pecho o el biberón durante varias tomas seguidas.

Cómo ayudarle

La mayoría de las veces basta con cosas sencillas: un mordedor frío de la nevera, masajearle la encía con un dedo limpio y muchos brazos. En cómo aliviar las molestias de la dentición tienes lo que funciona y, sobre todo, lo que conviene evitar.

Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de tu pediatra. Si tienes dudas sobre la salud de tu bebé, consulta siempre con un profesional sanitario.

Fuentes consultadas