- Funciona: un mordedor frío de la nevera, masajear la encía con un dedo limpio y mucho consuelo.
- Evita: geles anestésicos, collares y pulseras de dentición y mordedores congelados.
- Si las molestias son fuertes, el pediatra puede indicarte un analgésico adecuado a su edad y peso.
Cuando tu bebé está incómodo, quieres hacer algo ya. La buena noticia es que lo que mejor funciona es sencillo y barato. La mala es que en internet y en algunas tiendas circulan remedios que los pediatras desaconsejan expresamente.
Lo que sí ayuda
Algo frío para morder
El frío calma la encía inflamada y morder hace una contrapresión que alivia. La Academia Americana de Pediatría recomienda un mordedor frío de la nevera, no del congelador. Déjalo un rato en el frigorífico y dáselo limpio.
Un masaje en la encía
Con las manos bien lavadas, frota suavemente la encía de tu bebé con un dedo durante un par de minutos. También puedes usar una gasa limpia humedecida en agua fría. A muchos bebés les calma casi al momento.
Morder cosas seguras
Déjale morder todo lo que quiera, siempre que sea seguro: un mordedor, un juguete blando de una pieza o tus propios dedos limpios. Evita objetos pequeños o que se puedan romper en trozos.
Calma y consuelo
Brazos, paseos, distraerle con un juego. A veces lo que más necesita es sentirse acompañado durante esos días más difíciles.
Si las molestias son fuertes
Consulta con el pediatra. Si lo considera necesario, te indicará un analgésico infantil y la dosis adecuada a la edad y el peso de tu bebé. No le des ningún medicamento por tu cuenta y nunca le des aspirina.
Lo que conviene evitar
- Geles con anestésicos (benzocaína o lidocaína). La FDA estadounidense desaconseja su uso en menores de 2 años: la benzocaína se ha relacionado con la metahemoglobinemia, un trastorno raro pero grave que reduce el oxígeno en la sangre. Además, la saliva los arrastra enseguida y su efecto dura muy poco.
- Collares y pulseras de dentición, sean de ámbar, madera o silicona. No se ha demostrado que alivien nada y tienen riesgo de estrangulamiento y de atragantamiento si se sueltan las cuentas. La FDA lanzó una advertencia en 2018, y los pediatras desaconsejan cualquier collar o joya en bebés.
- Mordedores congelados. La silicona o el plástico congelado se ponen duros y pueden dañar la encía.
- Comprimidos o gránulos "para la dentición" de venta sin receta, algunos de ellos homeopáticos. No han demostrado eficacia y las autoridades sanitarias de EE. UU. han advertido contra su uso.
- Frotar la encía con paracetamol u otros medicamentos. No sirve y no es seguro.
Recuerda: la fiebre no es de los dientes
Si además de las molestias tu bebé tiene fiebre, diarrea o está decaído, no lo achaques a los dientes y consulta con el pediatra. Te lo explicamos en ¿La dentición da fiebre o diarrea?
Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de tu pediatra. Si tienes dudas sobre la salud de tu bebé, consulta siempre con un profesional sanitario.




