En pocas palabras
  • Antes del primer uso: lávalo y esterilízalo.
  • Cada día y cada vez que se caiga al suelo: agua templada y jabón suave.
  • De vez en cuando: esterilizador de vapor, agua hirviendo o lavavajillas.

El mordedor pasa muchas horas en la boca y en las manos de tu bebé, y también en el suelo, el carrito y el fondo del bolso. Mantenerlo limpio es fácil si tienes una pequeña rutina.

Antes de usarlo por primera vez

Aunque venga nuevo y precintado, lávalo con agua templada y jabón y esterilízalo antes de dárselo a tu bebé. Así eliminas cualquier resto del proceso de fabricación o del embalaje.

Limpieza diaria

  1. Lávalo con agua templada y un poco de jabón suave, del que usas para los biberones.
  2. Frota bien todas las texturas y relieves, que es donde más se acumula la suciedad. Un cepillo de biberones pequeño ayuda.
  3. Acláralo con abundante agua para que no queden restos de jabón.
  4. Déjalo secar al aire sobre un paño limpio o en el escurridor antes de guardarlo.

Hazlo también cada vez que se caiga al suelo o lo coja otro niño.

Cómo esterilizarlo

Los mordedores de silicona de grado alimentario aguantan bien el calor. Tienes tres opciones:

  • Esterilizador de vapor de biberones, eléctrico o de microondas, siguiendo sus instrucciones.
  • Agua hirviendo durante unos minutos. Sácalo con unas pinzas y deja que se enfríe del todo antes de dárselo.
  • Lavavajillas, en la bandeja de arriba.

Comprueba siempre las instrucciones del fabricante: no todos los mordedores admiten los tres métodos. Los de silicona de una sola pieza, como el nuestro, sí.

Dónde guardarlo

En un recipiente limpio y seco o en una funda, nunca húmedo en una bolsa cerrada. Si quieres que esté frío para calmar las encías, puedes tener uno en la nevera, pero nunca en el congelador: la silicona congelada se pone demasiado dura.

Cuándo cambiarlo

Revísalo antes de cada uso, estirándolo un poco. Si ves grietas, cortes, trozos mordidos o zonas desgastadas, tíralo y usa uno nuevo. Un trocito suelto podría provocar un atragantamiento.

Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de tu pediatra. Si tienes dudas sobre la salud de tu bebé, consulta siempre con un profesional sanitario.

Fuentes consultadas